Hay una serie de objetos en el centro de la sala. Se le pide a cada quién describirlo en su cuaderno.
La pregunta que guía es ¿Qué nos damos cuenta a través de este ejercicio?
Respuestas:
Al centro de la alfombra hay una vela y varios objetos rodeándola. Troncos, piedras, ramas, plantas, quilas y una pelota de colores.
Vi una luz en una hermosa fuente, naturaleza, piedras, trozos de madera.
Veo armonía, creo que lo primordial de todos estos objetos es la luz en el centro que ilumina cada colorido y lo resplandecer, a la vez me inspira pureza, tranquilidad y serenidad.
La vela que esta al centro simboliza nuestra unión y la luz la esperanza.
Las diversas piedras de tamaños y formas dan fe que somos muy distintos uno del otro y que podemos crear un mundo diferente.
Los frutos para mi representan un renacer.
El conjunto de recuerdos son lindos momentos para cada uno y que quedaran en cada corazón de este gran equipo.
La naturaleza se hace una cosa gracias a la luz del sol que es la luz de la vida, los objetos se congregan y crean un nuevo ecosistema en el que cada uno es diferente en forma, tamaño y sustancia pero juntos demuestran una nueva belleza con armonía y potencia propias.
Observé un grupo de objetos entre vivos y muertos (ramas secas, ramas verdes, piedras). Pero la gran diferencia es que ahora se habían convertido en recuerdos y por está razón habían cobrado vida todos.
Al observar los objetos primero que nada, siento que están fuera de lugar , pero se veían armónicos , siento que de alguna manera cambia su forma original y que de alguna forma mueren, a pesar de verlos armónicos, las piedras encima de un piso de alfombra de veían bonitas pero no están en su lugar original, lo mismo con las ramas, con sus hojas no tan verdes, los frutos echándose a perder , frutos dulces que sirven para alimentarse, haciéndole falta algún niño con hambre en algún lugar del mundo, la velas roja, encendida , echada en un plato café con cuernos redondos como diciendo, esta es la luz del mundo.
Si recordamos que durante nuestra caminata realizada el sábado de mañana se nos motivó para recoger cualquier elemento de la naturaleza y tomarlo como regalo de la tierra hacia nosotros, con el fin de evocar el sentimiento de ese momento y luego compartirlo. En ese momento me conecto con la tierra y me represento por medio de ella.
Al mirar los objetos traídos por nosotros y puestos en forma espontánea alrededor de la vela encendida, entiendo que somos nosotros que nos representamos en forma de grupo rodeando y mirando esa llama que nos ilumina y que se transforma en nuestro propósito y objetivo. Si veo con detalle cada objeto tiene su armonía, personalidad y función incluido la pelota, que aunque sea lo único no “silvestre”, es el resultado de un pensamiento y trabajo humano, que entiendo denota experiencia y que representa nuestro guía (Rodrigo), quien no nos comanda, sino que nos acompaña.
La vela en su centro con los elementos traídos, me expresa la presencia de Dios en su creación, el verdor de la naturaleza, las piedras del río, la suavidad de las hoja, el perfume de la flor, el cual se dona para la felicidad plena.
En el centro fuego, luz, calor, energía, abrazando a la naturaleza representada en verdes y frescas hojas, en troncos y ramas pulidos por el agua cristalina y fría de nuestra Cordillera. Todo en perfecta armonía, representando un trozo de esta maravillosa tierra de NAMUNCAI.
La mano del hombre está presente en una pequeña pelota multicolor que me recuerda que trabajando en equipo no existen imposibles.
Naturaleza, perfección, tiempo, sabiduría, ofrenda, recuerdo.
Observe elementos que forman parte de mi vida, luz, raíces, hojas flores, naturaleza, vida, color, belleza, armonía, camino, esperanza, unión.
Conjunto de variados elementos (piedras, ramas, maderos, semillas, pelota) que rodean la fuente de luz. (Pido las disculpas correspondientes por ser tan poco observador, o mejor dicho detallista, lo que entendí en ese momento fue describir y no interpretar)
Los objetos de poder son todos entregados por la naturaleza, nos muestran vida y procesos de cambio, que todo tiene un propósito y además que debemos aprender a mantener, a valorar lo que tenemos a nuestro alrededor y nuestros cambios.
Están los objetos elegidos al centro de la alfombra, en medio de ellos, iluminándolos y generando unidad, el velón encendido; hay varas de bambú, ramitas, piedras de diferentes tamaños y formas, frutos de nuestro arbusto del sol, la mosqueta, la pelotita testigo de nuestra capacidad de trabajar en equipo, ramas verdes y secas, un trozo de madera empapado por el río, ramas y flores, piedras y maderas, todo ordenado cuidadosamente para que el conjunto se vea armónico, sin ponernos de acuerdo, cada uno se ocupó de ello, logrando una imagen mágica y poderosa.
Pequeño mundo que quiere llegar a la luz. Se constituye de pequeños elementos que para mi forman un cuerpo. Un cuerpo con características muy singulares como por ejemplo las bases están representadas por las piedras, la suavidad por las hojas, la dulzura de los frutos y la bella visiona en su conjunto
Lo que rescato de este mundo son sus caracteres, firmeza, suavidad y dulzura, creo que estos componentes son primordiales para tocar el corazón de muchos.
Algunas Conclusiones:
No hay dos respuestas iguales!!
Al describir nos auto describimos (historia personal, experiencias, formación, contexto histórico)
Hoy se cuestiona el supuesto de que tenemos facultades para conocer “objetivamente” como son las cosas.
La propuesta de enfoque del Programa, y que esta a la base de un cambio de paradigma, un cambio en la comprensión de lo humano:
No sabemos como son las cosas, solo sabemos como las interpretamos.
Esto nos lleva a cuestionar la noción común de Verdad, para aceptar que son interpretaciones y cada una valida. Nos abre un espacio importante para escuchar y para repensar nuestras interpretaciones…